ENTREVISTA A JOAQUÍN HERNÁNDEZ SÁNCHEZ

CURSO: Bibliotecas Digitales

Estamos viviendo tiempos convulsos actualmente, aunque el mundo de las bibliotecas ya estaba en erupción hace mucho tiempo debido al uso de las nuevas tecnologías y a los grandes cambios en la sociedad, a los que las bibliotecas, sean del tipo que sean (especializadas o municipales) no se han visto inmunes. Nos gustaría saber su opinión acerca del futuro de estas importantes instituciones, principalmente de las bibliotecas locales y su personal:

  1. A grosso modo, y en términos generales, ¿Cómo es la situación actual de las bibliotecas municipales en cuestión de personal, infraestructuras y medios tecnológicos?

Podemos hacernos una idea muy fiable de la tendencia con el informe FESABID (2019) “Las bibliotecas públicas en España: diagnóstico tras la crisis económica“, elaborado por Natalia Arroyo-Vázquez, Hilario Hernández y José-Antonio Gómez-Hernández. Pero el informe estudia el periodo 2010-2016 y, dada la situación actual que ha venido a alterar aún más la gráfica, es un tanto arriesgado aventurarse a dar una respuesta.

No obstante, durante los procesos formativos, los bibliotecarios participantes han realizado comentarios que son un buen punto de partida para la reflexión y para tomar el pulso a la situación de las bibliotecas municipales.

En cuanto al personal, suelen comentar tres elementos: la falta de personal, la eventualidad y el necesario reconocimiento de la categoría profesional. Cuando tratan el tema de las infraestructuras, distinguen dos universos cada vez más separados y desiguales como son las bibliotecas grandes y las bibliotecas locales. En cuanto al binomio bibliotecas y tecnologías, suelen estar dotadas de servicios esenciales (aunque algunas bibliotecas situadas en núcleos rurales tienen problemas con la conexión a internet); en muchos casos los equipos y materiales son heredados y están obsoletos, no se renuevan suficientemente ni el hardware ni el software.

Pese a estas carencias, me gustaría destacar que el bibliotecario es muy capaz de estar a la altura de las circunstancias.

  1. Uno de los grandes problemas que nos encontramos en los municipios es la falta de acceso a internet, sobre todo en pequeños pueblos de la España vacía. ¿Cómo pueden sus bibliotecarios solventar esta complicada situación?

En efecto, se trata de una situación muy complicada que no está del todo en sus manos (más allá de convencer y mostrar a los representantes institucionales la oportunidad, a todos los niveles, que representa para estos municipios el estar conectados), sino que es responsabilidad de las instituciones y de las compañías de comunicación.

Sin embargo, la situación actual que ha provocado cambios en el hábito de trabajo y en el modo de relacionarnos, puede ser el detonante para que se mejoren estas infraestructuras. Hasta que ese cambio se haga efectivo, me consta que lo están solventando con grandes dosis de imaginación y mucho trabajo. Pero, claro, eso tiene que cambiar.

  1. ¿Qué papel desempeñan las asociaciones y redes bibliotecarias para las bibliotecas municipales?

Las asociaciones profesionales han tenido la capacidad de evolucionar e ir adaptándose a las necesidades de las bibliotecas municipales y de los profesionales que trabajan en ellas. Acompañan, escuchan y aconsejan al bibliotecario; son intermediarios en su relación con las instituciones; trabajan para mejorar los servicios ofertados en las bibliotecas y las condiciones laborales de los profesionales. Los informes y estudios que realizan son esenciales para esas mejoras, ya que fundamentan las reivindicaciones de los bibliotecarios. En cuanto a la formación, suelen ofertar propuestas actuales y efectivas, accesibles y, muy importante, de manera continuada. Son capaces de movilizar y propiciar la colaboración entre distintas instituciones y redes bibliotecarias.

Por el mismo motivo, las redes bibliotecarias desempeñan un papel muy importante. Compartir proyectos, servicios, reivindicaciones, hacer más visibles en la sociedad a los bibliotecarios y las bibliotecas, por ejemplo, son solo algunas de las ventajas de formar parte de una red bibliotecaria, de una asociación profesional.

  1. Otra cuestión interesante es la creación de bibliotecas digitales. ¿Cómo pueden formar a sus usuarios y no perderlos en el intento?

Se precisan los mismos ingredientes que para cualquier otra actuación en la biblioteca: innovación, dedicación, formación e imaginación. Procurar la sencillez y la accesibilidad, en grado máximo. Prestar atención a las necesidades de los usuarios (siempre cambiantes), a sus hábitos de consumo en sentido amplio, esto es, abrir la mirada a otros sectores de consumo, más allá del cultural y del entretenimiento.

  1. ¿Qué servicios bibliotecarios habría que crear o adaptar en estas bibliotecas digitales?

En el proceso formativo he detectado que, un buen número de instituciones, incluidos los ayuntamientos, cuentan con fondos que pueden ser de interés para los usuarios, y sin embargo, no se puede acceder a ellos. La creación de pequeñas bibliotecas digitales con estos recursos, sería una estupenda forma de rentabilizar algo que ya se tiene.

Si se trata de crear estos servicios, o adaptarlos, hay que tener en cuenta que los archivos (sea cual sea su formato) que ofrezcamos no pueden ser estáticos, sino activos e interactivos y que deben adecuarse constantemente a la forma de consumir y producir información de nuestros usuarios.

Además, no deberíamos olvidarnos de una serie de elementos y herramientas actuales que tendríamos que integrar, tanto en nuestra biblioteca digital, como en otros proyectos y servicios como son la realidad virtual, la realidad aumentada, la impresión 3d, la inteligencia artificial o el big data.

  1. Así mismo, como especialista nos gustaría saber cuál es su opinión en relación al futuro del libro en papel, el libro digital y su industria.

Si tomamos el Informe de Resultados de Hábitos de Lectura y Compra de Libros en España 2019 (Federación de Gremios de Editores), en el apartado en el que se pregunta sobre el formato del último libro leído, cuando responden “en ebook”, en 2018 es un 17,2% frente a un 13,7% en 2017.

Con estos datos, parece que ambos formatos continuarán coexistiendo. Sin embargo, hay que tener en cuenta nuevos factores que afectarán al sector: por ejemplo, la irrupción del audiolibro. Aunque en el estudio el porcentaje no es muy significativo, (un 0,3%), creo que aumentarán progresivamente el número de lectores de audiolibros, como parece que está ocurriendo con el número de oyentes de podcast en nuestro país.

Pienso que el libro digital y su industria, evolucionarán de manera imparable: nos hemos dado cuenta de que el teletrabajo, en muchos casos, es posible, y en este entorno el papel, casi desaparece. Otro tanto ha ocurrido con la educación y la formación en línea, que ha tenido un impulso importante, con una mayor oferta y accesibilidad. Sin embargo, en la previsible situación de crisis que se avecina, habrá que ver cómo afectará a la economía familiar el acceso digital.

Lo que está claro, a la luz de los datos, es que la industria ha de seguir innovando y adaptándose a los procesos de los cambios digitales, y que ambos formatos todavía convivirán durante un largo tiempo.

  1. Por tanto, ¿qué futuro les espera a las bibliotecas municipales?

Las bibliotecas municipales han de liderar los procesos que se avecinan. Las bibliotecas son el núcleo de referencia para las comunidades en las que se insertan y, desde ahí, pueden mejorar el acceso de los usuarios a los servicios digitales, acompañar a los lectores a través de los canales habituales y de las herramientas de comunicación en línea, guiarles y asesorarles en las propuestas formativas de alfabetización y propiciar su participación en actividades culturales. De la misma manera, pueden favorecer la digitalización de las instituciones cercanas (como los ayuntamientos)… en definitiva, acompañar al ciudadano tanto a nivel presencial, como a nivel virtual.

Eso sí, los espacios físicos tendrían que adaptarse a los nuevos servicios; se trata de potenciar la formación digital y los lugares que promuevan la cultura maker aplicada a la lectura (ReadMaker).

Pensar en el futuro puede dar vértigo, pero es prometedor… las bibliotecas tienen la capacidad de adaptarse y reinventarse, gracias a la versatilidad de los profesionales que desempeñan su labor en ellas.

  1. La profesión bibliotecaria es muy versátil, se debe saber un poco de todo, y se tiene que estar en constante formación, pero especialmente en estos momentos ¿hacia dónde debe dirigirse la formación bibliotecaria?

Efectivamente, ya he hablado de la versatilidad del bibliotecario, una cualidad esencial en los tiempos que vivimos. La formación, por ello, es muy importante, y por eso, la oferta ha de estar en continua adaptación.

Desde mi punto de vista, hay tres bloques interesantes en la formación para bibliotecarios: en primer lugar, herramientas para promover los servicios digitales; en segundo lugar, cómo crear dinamizaciones en línea sin descuidar las presenciales, es más, complementándolas en muchos casos; y en tercer lugar, cómo adaptar espacios físicos en la biblioteca para generar nuevos proyectos colaborando, mano a mano, con los usuarios.

  1. Por último, ¿qué le ha parecido el curso que ha impartido en el CEMCI? y ¿qué opina de este organismo como centro de formación del personal de la administración local?

La experiencia formativa me ha resultado muy satisfactoria, debido al interés e implicación que han mostrado los alumnos. Ha sido muy gratificante. Por otro lado, la plataforma ha funcionado muy bien y se ha revelado como una herramienta muy sencilla e intuitiva de utilizar.

El CEMCI viene desarrollando una labor muy importante y está en una muy buena posición para seguir generando una oferta de formación de calidad. Me ha sorprendido muy gratamente la variedad de temas que abordan desde sus propuestas formativas.

foto_Joaquín_Hernández

JOAQUÍN HERNÁNDEZ SÁNCHEZ coordina en la actualidad programas formativos y realiza labores de docente, además de adaptar y diseñar materiales formativos, tanto para proyectos presenciales como en línea. Colabora en programas ReadMaker para las bibliotecas en la Diputación de Badajoz. Paralelamente a estas actividades continúa desarrollando proyectos web y elaborando materiales para entornos digitales.

Profesional con más de diecisiete años de experiencia de trabajo en la en Fundación Germán Sánchez Ruipérez, en los Centros de Peñaranda de Bracamonte (Salamanca): el Centro de Desarrollo Sociocultural (CDS) y el Centro Internacional de Tecnologías Avanzadas para el Medio Rural (CITA), donde ha realizado diferentes labores. Una de esas funciones era gestionar, adaptar y producir materiales digitales para las actividades y el espacio web de la biblioteca digital del CDS.”

 

 

 

Acerca de CEMCi

El Centro de Estudios Municipales y de Cooperación Internacional (CEMCI) es una Agencia Pública Administrativa Local de la Diputación de Granada, con personalidad jurídica y patrimonio propios, para la ejecución de los fines que le conciernen: la capacitación, instrucción y perfeccionamiento de los miembros y del personal de las Corporaciones Locales, con capacidad para la colaboración y participación con otras Corporaciones Locales y Administraciones Públicas, así como con cualquier otra entidad de fines coincidentes.

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